¿Cómo es despertar y darte cuenta de que nada y todo ha cambiado?
Sigues viviendo en el mismo sitio, sigues viendo al Sol entrar por tu ventana...
Has perdido tanto, que el dormir era el único calmante, indiferente ante todo, como en modo automático; te quejas, reniegas, duermes, vuelves a dormir, te acostumbras a dormir y dejar las cosas pasar.
Te atormenta tu pasado, pero más el futuro, vuelves a dormir, sin hacer nada, sin esfuerzo, qué excelente es el sueño, perfecto para avanzar, perfecto para estancarte, el sueño renueva al cuerpo, pero en exceso me ha hecho parecer un paciente sedado de un manicomio; mirar un punto fijo perdido en el horizonte...
Todo tan extraño, es diferente cuando he despertado, ¿Qué es esto? ¿Cómo pude dejar pasar tanto el tiempo?
¡Despierta! ¡Ponte el morral! Tanto has soñado en este tiempo transcurrido por hacer, empecemos que mejor es tarde que nunca, ya no es tiempo de dormir, es tiempo de construir y no detenerse hasta que llegue el descanso eterno.
A veces nos pueden haber pasado tantas cosas, que quedarse en el suelo tumbado y dejar pasar el tiempo es lo peor que se puede hacer, no se puede vivir atormentado ni por el pasado ni por el futuro; hay que vivir el presente, y sobre todo hacer algo que nos regocije, lo que hagamos en el presente será provechoso en el futuro y recordado como lo mejor.
Escribo tan poco por acá, he hecho tan poco en esta vida, pero nunca es tarde, con pequeñas cosas se puede empezar el cambio, pero aunque sea lento el ascenso, con una buena base, durará una eternidad.
A veces no se expresar como me siento, poco a poco...
